lunes, 1 de abril de 2013

El hombre postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales. (Sibilia, P.)

TECNOCIENCIA
"Inmortalidad: más allá del tiempo humano"
"Virtualidad: más allá del espacio humano"
Otro aspecto que aborda es el la INMORTALIDAD, en la que la tecnociencia constituye un saber de tipo fáustico porque anhela superar las limitaciones provenientes del carácter material del ser humano y con el fin de romper esa barrera impuesta por la temporalidad humana, la tecnociencia se puso al servicio de la reconfiguración de lo vivo en lucha contra el envejecimiento y la muerte, se trata no sólo de extender o ampliar las capacidades del cuerpo humano que  va mucho más allá. Como señala el texto “hacen gala de una vocación ontológica, una aspiración trascendental que vislumbra en los instrumentos tecnocientíficos la posibilidad de crear vida”.
 Es un nuevo tipo de saber, un tipo de conocimiento Fáustico que pretende ejercer control toral sobre la vida y superar antiguas limitaciones biológicas incluso la mortalidad.
En la tecnociencia el “fin de la muerte” se presenta como un objetivo explícito, las tecnologías de la inmortalidad se presentan como capaces de revertir el proceso de la muerte que antes se entendía como de manera fatal y definitiva.
El acto de fallecer entonces  perdió su sentido absoluto y su carácter sagrado para someterse a la capacidad de “restauración” que proporciona la tecnociencia de inspiración fáustica.
En el texto se menciona que gracias a la “hibridación son sus productos y servicios, el cuerpo humano podría desprenderse de su finitud natural” y  que en unos cuarenta años los rasgos de la vida mental de una persona podrán ser simulados por una computadora.
 Finalmente otro de los temas que aborda es la VIRTUALIDAD MAS ALLA DEL ESPACIO HUMANO. Al respecto sostiene que las “tecnologías de la virtualidad suelen ser alabadas por su capacidad de potenciar y multiplicar las posibilidades humanas”. La teleinformática permite por ejemplo superar los límites espaciales, anular las distancias geográficas sin necesidad de desplazar el cuerpo e inauguran fenómenos contemporáneos como la “telepresencia” o la “presencia virtual”
Sostiene al autora que “la virtualización del espacio se conjuga con un desdoblamiento de la dimensión temporal: para aludir a la simultaneidad de dos presencias que prescinden de la materialidad de la dimensión espacial se hizo necesario agregar el adjetivo “real”, al sustantivo “tiempo”.
El “tiempo real” pasó a reemplazar el “aquí y ahora” de la tradición analógica y las redes globales de telecomunicación ofrecen acceso a las experiencias virtuales, dispensando la organicidad del cuerpo, la materialidad del espacio y la linealidad del tiempo.

domingo, 31 de marzo de 2013

El hombre postorgánico. Cuerpo, Subjetividad y Tecnologías digitales. (Sibilia, P.)

TECNOCIENCIA
"El hombre postorgánico: un proyecto fáustico"
Para comenzar con la relativo a la tecnociencia considero oportuno partir del interrogante que plantea Sibilia en el texto “El hombre postorgánico”  en cuanto a ¿Qué tipo de saber es el que entiende al cuerpo humano como una configuración orgánica  condenada a la obsolescencia y lo convierte en un objeto de la post-evolución?  y  seguidamente sita al sociólogo y epistemólogo portugués Herminio Martins quien sostiene que se trata de una “tecnociencia de vocación fáustica cuya meta consiste en SUPERAR LA CONDICION HUMANA”. 
Se sitúa al hombre como un proyecto postorgánico que trata de superar la condición humana por medio de la tecnología, rechazando el “carácter orgánico y material del cuerpo humano buscando el ideal aséptico, artificial, virtual e inmortal”.
El propio Martins utiliza a Fausto y Prometeo dos figuras míticas de la cultura occidental para analizar la base de nuestra tecnociencia: la tradición  prometeica y la tradición fáustica y concluye que la filosofía de la tecnociencia contemporánea se inscribe en la segunda de esas tendencias, es decir la tradición fáustica.
Para ilustrar mejor una y otra se puede decir que:

- La tradición prometeica pretende doblegar técnicamente a la naturaleza y lo hace apuntando al bien común de la humanidad y la emancipación de la especie sobre todo de las clases oprimidas. Apuesta al papel liberador del conocimiento científico y anhela mejoras condiciones de vida a través de la tecnología. El desarrollo gradual de este tipo de saber llevaría a la construcción de una sociedad racional, asentando en una sólida base científico- industrial capaz de erradicar la miseria humana. 
Los prometeicos ponen el acento en la “ciencia, en cierto perfeccionamiento del cuerpo, pero sin quebrar jamás las fronteras  impuestas por la naturaleza humana

- La tradición fáustica donde los procedimientos científicos no tendrían como meta la verdad o el conocimiento de la naturaleza íntima de las cosas, sino una comprensión restringida de los fenómenos para ejercer la previsión y el control, ambos propósitos estrictamente técnicos.
La meta del proyecto tecnocientífico actual no consiste en mejorar las miserables condiciones de vida de la mayoría de los hombres sino un impulso ciego hacia el dominio y la apropiación total de la naturaleza, tanto exterior como interior del cuerpo humano.







miércoles, 20 de marzo de 2013

SIBILIA PAULA "El Hombre Postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales"

Introducción y I. Capitalismo

Una de las características que mejor definen al hombre es su indefinición, la proverbial plasticidad del ser humano. 
En 1486 el renacentista Giovanni Pico della Mirandola sostenía que el hombre se revelaba súbitamente como una criatura milagrosa, cuya naturaleza contenía todos los elementos capaces de convertirlo en su propio arquitecto y aunque por entonces semejante sentencia constituía una gravísima herejía contribuyó a inaugurar una era que hoy está llegando a su fin: la del Hombre, es decir que claramente se plantea el ocaso de la época del hombre. 
El hombre se ha configurado de las maneras más diversas a través de las historias y de las geografías (plástico, modelable, inacabado, versátil), pero han sido las sociedades basadas en la economía capitalista las que inventaron la gama más amplia de técnicas para modelar cuerpos y subjetividades.
En la actual “sociedad de la información, la fusión hombre-técnica parece profundizarse y ciertas áreas del saber constituyen piezas clave de esa transición, tales como la teleinformática y las nuevas ciencias de la vida, que aunque diferentes poseen una base y una ambición común que es la digitalización universal que signa nuestra era. 
El cuerpo humano se estaría se estaría volviendo obsoleto y surge el deseo de lograr una total compatibilidad con el tecnocosmos digital mediante la actualización tecnológica constante y permanente.
Las propuestas de planificación de la especie humana sugieren que estaríamos ingresando en una nueva era comandado por le EVOLUCIÓN POSTHUMANA O POSTEVOLUCIÓN, que superaría en velocidad y eficiencia los lentos ritmos de la vieja EVOLUCIÓN NATURAL, es decir el ser humano, la naturaleza, la vida y la muerte (hasta ahora solo vistos en las películas de ciencia ficción).
Nos encontramos ante la decadencia de la SOCIEDAD INDUSTRIAL dado por cuerpos disciplinados, dóciles y útiles y figuras como las del autómata, el robot y el hombre-máquina y la proliferación de otros modos de ser, alejados de la lógica mecánica a insertos en el nuevo régimen digital, cuerpos contemporáneos que se presentan como sistemas de procesamiento de datos, códigos, perfiles cifrados, bancos de información. 
En la ERA DIGITAL el cuerpo humano se vuelve permeable, proyectable y programable. 
Respecto al capitalismo, plantea que el mismo nació “industrial” y los principales emblemas de la Revolución Industrial son mecánicos (la locomotora, la máquina de vapor) propicias para el desarrollo de la producción, pero ninguna tan emblemática como el reloj, un aparato sencillo y preciso cuya única función consiste en marcar en forma mecánica el paso del tiempo y simboliza como ningún otro las transformaciones ocurridas en la sociedad occidental en su ardua transición hacia el industrialismo.
En las últimas décadas se desencadenó un proceso vertiginoso que ha llegado a nuestros días: la transición de aquel régimen industrial hacia un nuevo tipo de capitalismo globalizado y postindustrial que lleva a una abstracción y virtualización de los valores. 
A ello se suma la utilización del dólar como principal medio de comercio internacional y la separación de las esferas productivas y financieras, se diseminaron diversas tecnologías basadas en medios digitales (tarjetas de débito y crédito, cajeros electrónicos, transferencias automáticas y la informatización general del sistema financiero), la evolución a la moneda electrónica. 
Pero no solo es el dinero lo que se está volviendo obsoleto, en una economía en la cual los cambios son la única constante “tener, guardas y acumular” pierden su antiguo sentido y lo importante se acceder a servicios que se renuevan en forma constante.
Proliferan las contraseñas, las tarjetas magnéticas, cifras y códigos que permiten acceder a diversos servicios ofrecidos por el capitalismo de la propiedad volatilizada.
Las transformaciones se propagan aceleradamente y el capitalismo de fortalece. Como sostienen Michael Hardt y Antonio Negri “podría decirse que en este paso de la sociedad disciplinaria a la sociedad de control, se logra establecer plenamente la relación cada vez más intensa de implicación mutua de todas las fuerzas sociales, objetivo que el capitalismo había perseguido a lo largo de todo su desarrollo”.
En este marco la tecnología adquiere fundamental importancia, pasando de las viejas leyes mecánicas y analógicas a los nuevos órdenes informáticos y digitales.
La economía global recibo un fuerte impulso de las computadoras, la telefonía móvil, las redes de comunicación, los satélites y todos los gadgets teleinformáticos que contribuyen a la producción de cuerpos y subjetividades del siglo XXI.
En la sociedad contemporánea, caracterizada por cambios rápidos y constantes, imperan ciertas técnicas de poder cada vez menos evidentes, pero más sutiles y eficaces que permiten ejercer un control total de los espacios abiertos, nada más ni nada menos que las ”sociedades de control”, concepto creado con Deleuze para designar un nuevo tipo de formación social.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Actividad N° 1: Biografía Paola Dellepiane


Paola Dellepiane
 Consultor Académico en Tecnología Educativa y Ambientes Virtuales de Aprendizajes
 Una frase:
 “Los alumnos aventajan en velocidad de apropiación a los docentes”

Actualmente es consultora en e-learning y aplicaciones TIC en educación en (Free-lance)
Con anterioridad fue Consultor Académico en Grupo Santillana, estuvo en la Coordinación Formación Docente en la Escuela de Educación UADE, Diseñadora Instruccional Proyecto semipresencial. (Facultad de Comunicación y Diseño en UADE),  Diseñadora didáctica e instruccional (Tutora virtual en Rl Diseños Educativos) y Docente en Universidad Tecnológica Nacional. 
Entre sus especialidades figuran: Diseño instruccional, Tutoría virtual, Capacitación y Formación docente, Coordinación de Proyectos e-learning y proyectos educativos con aplicaciones en TIC, además de Investigación y exploración de herramientas tecnológicas para la integración en propuestas educativas. 
Cuenta con una amplia trayectoria  como Consultora en e-learning y aplicaciones TIC en educación, Desarrollo de sistemas de formación y capacitación a distancia en campus virtuales (MOODLE) para empresas y entidades educativa,Diseñadora didáctica e instruccional,Diseñadora didáctica de materiales y tutora de cursos virtuales y docente en la Universidad Tecnológica Nacional desde marzo de 1997 a diciembre del 2005 hablan de su trabajo. 
Además se caracteriza por contar con aptitudes y conocimiento en Web 2.0, Persona, Spanish, Moodle, E-Learning, Teaching, English. 
Es una apasionada en Proyectos de E-learning y Diseño Didáctico Instruccional, Docencia y tutorías online, Consultoría en capacitación en nuevas tecnologías, Investigación en Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVEAs): aplicación de herramientas web 2.0 en educación y empresa.